Sensores de oxígeno de óxido de circonio son famosos por su excepcional precisión y durabilidad en aplicaciones de alta temperatura. Esta tecnología aprovecha las propiedades de conductividad iónica del dióxido de circonio (ZrO₂) cuando se expone a distintos niveles de oxígeno.
Principio de funcionamiento
Los sensores de óxido de circonio se basan en el principio de que el dióxido de circonio se convierte en conductor iónico a altas temperaturas. Cuando se calienta por encima de 600 °C, el ZrO₂ puede conducir iones de oxígeno desde una zona de alta presión parcial de oxígeno a otra de baja. Un sensor de óxido de circonio incorpora una cerámica de óxido de circonio recubierta de finos electrodos de platino en ambas caras. La diferencia de concentración de oxígeno entre las dos caras genera una tensión a través de la cerámica, que es directamente proporcional a la concentración de oxígeno. Esta medición de la fuerza electromotriz (FEM) proporciona el nivel de oxígeno.
Diseño y componentes
1. Elemento de circonio: Electrolito sólido de dióxido de circonio que conduce iones de oxígeno a altas temperaturas.
2. Electrodos: Se aplican electrodos de platino a ambos lados del elemento de óxido de circonio para facilitar la transferencia de iones y la medición del CEM.
3. Calentador: Se necesita un elemento calefactor integrado para mantener la zirconia a la temperatura necesaria para la conducción iónica.
4. Células sensoras MSRS: Presentan una estructura con soporte metálico que mejora la estabilidad mecánica y la resistencia al choque térmico, lo que resulta especialmente beneficioso en entornos con temperaturas fluctuantes.
5. Células sensoras MIPS: Al utilizar una estructura plana con aislamiento metálico, estas células ofrecen un aislamiento y una durabilidad mejorados, optimizando el rendimiento en condiciones de funcionamiento difíciles.
Ventajas
Aplicaciones
Los sensores de oxígeno de óxido de circonio son especialmente útiles en entornos que exigen un control y una medición precisos de los niveles de oxígeno a altas temperaturas:
La tecnología de detección de oxígeno de óxido de circonio, especialmente con la integración de células sensoras MSRS y MIPS, ofrece un rendimiento inigualable en aplicaciones de alta temperatura, proporcionando datos críticos para optimizar los procesos industriales. Su capacidad para resistir entornos extremos y proporcionar mediciones precisas lo convierten en una herramienta inestimable en industrias en las que la eficiencia y el control de emisiones son una prioridad.
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